Pintura y matéria.
Arte pictòrico para todos los públicos, incluso para ciegos, todo un concepto innovador.



Definición de la Tiflología y la pintura accesible al tacto según Rafel d'Olot.


La Tiflología es la ciencia que estudia las condiciones y los problemas de las personas con discapacidad visual (ciegos y deficientes visuales), con el fin de identificar la forma de aplicar su plena integración social y cultural. El término tiflología consiste en las palabras tiflo-(de "a ciegas" los typhlós griego) y-logía.
Apareció en Italia a mediados de la década del 1940 y originalmente significaba la disciplina que estudia las condiciones y problemas de los ciegos, sobre todo en relación con su integración en el mundo del trabajo. Desde la segunda mitad de los años ochenta, la definición de tiflología también se extiende al estudio de las condiciones y los problemas de las personas con baja visión, ya no sólo se refería únicamente al empleo, sino a las diferentes áreas y situaciones, como el estudio, el ocio y la vida doméstica.
La originalidad de las obras de Rafel d'Olot, está dada porque son pinturas altamente llamativas para videntes y al mismo tiempo, dichas piezas son accesibles al tacto, capacitadas para ser observadas por las personas ciegas o con visibilidad limitada, y por tanto, tiflológicas.


Como surge la idea de la pintura para personas ciegas y para ser tocadas por absolutamente todo tipo de público.


Yo Rafel, en el momento de escribir estas palabras, soy padre de dos hijos, Arnau de 14 años y Tura de 14 meses. Mi hijo Arnau, siempre me da su opinión sobre las obras que ve pasar por el estudio, y incluso a veces, se queda con alguna. Mi hija Tura, lleva unas semanas que ha empezado a caminar, y se limita a tocarlo todo, solo tocarlo todo. Y es justo aquí donde encontramos el principio de esta aventura.
Todo el que haya visitado el estudio de un pintor, habrá comprobado que las obras tienen vida propia, forman una comunidad y están organizadas por rincones, o por los suelos amontonadas las unas sobre las otras como si de una gran familia se tratara. Justamente, en una obra que sobresalía por encima de las demás, llegó la pequeña Tura y se sumergió plenamente utilizando simplemente las manos, siguiendo los puntos y las líneas y emitiendo un expresivo sonido de satisfacción.
Tura fue cautivada por la obra, y solo tenía 14 meses. Aquí me pregunté qué fue lo que ella había notado en la obra y porqué la tocaba minuciosamente. Ella acababa de tener una experiencia táctil sensacional y única hasta el momento. Con su tacto, y sin haber visto antes un bosque, ella notaba las raíces de aquellos árboles, y el grueso de aquellas ramas que acariciaban aquel cielo luminoso y limpio.
En ese momento, se me pasó por la cabeza que la obra podría ser observada incluso, con los ojos cerrados, y, es aquí donde empieza la auténtica locura.
Claramente, observo que estoy innovando en la elaboración de un estilo pictórico capaz de llegar a las almas de personas que no utilizan la vista. Aquí, he encontrado la adecuación entre el contenido y la forma. De aquí saldrá una nueva visión de la realidad, una visión táctil e inusual hasta el momento tanto para ciegos infantiles, como para ciegos adultos y también, para un público en general.
En poco tiempo, estoy convencido de que la humanidad ganará terreno a la oscuridad que a veces parece rodearnos. Ahora, con el descubrimiento de este nuevo estilo pictórico se alcanza lo inalcanzable hasta el momento. Se obtiene un nuevo anexo del poder sobre la naturaleza, un poder potencialmente ilimitado abierto a la mente del espectador visual, y también táctil.
Este descubrimiento constituye una de las raíces de la magia y, por tanto, un avance en el mundo del Arte.
La obra ha sido probada y con gran resultado, por distintas personas ciegas, a través del departamento de cultura de la ONCE, en la sede Barcelona.
Posteriormente ha sido expuesta con finalidad táctil, y con muy buena aceptación, una extensa colección de estas pinturas en diversas ciudades europeas.

Rafel d'Olot.